Sesión de Laberinto
 
Meditar con ojos abiertos y en movimiento.
El Laberinto simboliza la búsqueda del alma. El Laberinto de esta imágen es una réplica reducida del Laberinto de la Catedral de Chartres, que fue construído en 1220 en Francia. Tiene su fundamento en la geometría sagrada, un antiguo arte que nos proporciona equilibrio y serenidad.
El alma se expresa en imágenes, ritmos y metáforas, y el Laberinto, como imágen arquetípica es una manifestación visible de todos ellos. Ha sido utilizado como vía de peregrinación y como herramienta universal de meditación por las más antiguas y diversas tradiciones espirituales.
Mientras que el círculo es universalmente reconocido como símbolo de totalidad y unidad, la espiral es símbolo de transformación y crecimiento. 
El Laberinto de Chartres es un circuito de once vueltas y una sola vía, es decir, sin caminos falsos, ni riesgo de perderse ya que su sendero conduce siempre hacia el centro, para luego retornar hacia la salida.
El camino hacia adentro, facilita la limpieza y aquietamiento de la mente; el espacio central es un lugar de meditación y contemplación para permanecer receptivos a las bendiciones del silencio; el camino hacia afuera, conduce a la integración de la creatividad y el poder amoroso del alma en el mundo.